Caminando por las pasarelas, después de recorrer camino de selva subtropical, llegarás hasta la gran estrella del parque: la Garganta del Diablo, un salto de 80 metros de alto y 150 de ancho que te hará vibrar las piernas y se asegurará de que te vayas mojado, por lo que es importante que tengas especial cuidado con la tecnología que lleves
Para que no te agarren por sorpresa, también te aviso que prestes atención a los coatíes, que son unos muy lindos animalitos para ver pero pueden dejar de serlo cuando se te tiran encima del bolso en busca de comida. Mi consejo es que no lleves nada de comida a la vista durante la caminata.
La visita a este parque nacional se hace desde Puerto Iguazú, en la provincia de Misiones, y suele combinarse con una excursión al parque nacional del lado brasilero, ya que las cataratas se encuentran en la frontera entre estos dos países. Del lado argentino vas a estar mucho más cerca de la cascada, sintiéndote envuelto por esta; mientras que del brasilero vas a tener una mejor vista panorámica. Mi recomendación es que, si podés, hagas ambas visitas
